CANDIDATOS A CRECER Y MEJORAR.

Los Balcanes Occidentales están integrados por Albania, Bosnia Herzegovina, Croacia, Antigua República Yugoslava de Macedonia (ARYM), Montenegro y Serbia, incluyendo Kosovo, (país no reconocido por 35 naciones, entre ellas, Argentina, Bolivia, España, Rusia...). Resulta una región muy dependiente del comercio y desarrollo aportado por la  UE, China y en menor medida, Rusia. 

 

Croacia pasó a convertirse en el 28º Estado miembro de la Unión Europea el 1 de julio de 2013. Por su parte, Albania, la Antigua República Yugoslava de Macedonia, Montenegro y Serbia son actualmente países candidatos, y Bosnia Herzegovina tiene el estatus de “país candidato potencial”, lo cual significa que el Consejo Europeo le ha confirmado que la UE tiene en proyecto su adhesión a medio o largo plazo.

 

En el marco del "Proceso de Estabilización y Asociación", los países que conforman los Balcanes Occidentales cuentan con la  concesión de "Preferencias Comerciales Autónomas" y pueden concluir Acuerdos de Estabilización y Asociación con la UE, encaminados hacia la creación progresiva de una Zona de Libre Comercio para mercancías, una recíproca liberalización del comercio de servicios, el establecimiento de reglas de competencia y la regulación de las compras públicas, las ayudas de Estado y la propiedad intelectual. La política de ampliación de la UE incluye asimismo asistencia financiera para estos países canalizada fundamentalmente a través del Instrumento de Asistencia Pre-adhesión (Instrument for Pre-accession Assistance o IPA).

 

Este gran instrumento  es el medio por el que la UE apoya las reformas en los "países de la ampliación" con ayuda financiera y técnica. Los fondos del IPA refuerzan las capacidades de los países durante todo el proceso de adhesión, lo que se traduce en avances progresivos y positivos en la región. En el periodo 2007-2013, el IPA dispuso de un presupuesto de unos 11 500 millones de euros. Su sucesor, el IPA II, se basa en los resultados ya alcanzados, dedicando al menos 11 700 millones de euros para el período 2014-2020.

 

La asistencia de "preadhesión", es una inversión y una oportunidad para las empresas en la reforma de la administración pública, estado de derecho, economía sostenible, ciudadanos, agricultura y desarrollo rural. Hay mucho por hacer y desde luego son mercados que quien se establezca primero tendrá definitivas ventajas. 

 

Tampoco se debe obviar las tensiones existentes y cicatrices entre ciudadanos hermanos. La integración económica de los países balcánicos supone un giro inesperado e interesante, si tenemos en cuenta las guerras que vivió la región en la década de los 90, que dejaron más de 130.000 víctimas mortales y millones de desplazados. Sin embargo, los lazos económicos entre las naciones de la antigua Yugoslavia siguen conservándose pese a las diferencias políticas.Por ejemplo, muchas empresas serbias tienen redes de distribución ubicadas en todo el territorio de la antigua Yugoslavia, existiendo en la región una "coherencia económica". 

 

Además, muchos "euroescépticos" todavía no han olvidado los bombardeos que sufrió la región llevados a cabo por las fuerzas de la OTAN en 1999. Asimismo, Croacia, que ya se convirtió en miembro de la UE, es un obstáculo en el camino de Belgrado hacia la adhesión a la unión. Por su parte, los países líderes la UE, Alemania y Francia, tampoco tienen prisa para integrar dentro de las estructuras europeas a países que tienen sus propios problemas internos, como el crecimiento del islamismo, corrupción y los flujos migratorios. 

 

Berlín y París tratan de fomentar el desarrollo económico de la región ante la amenaza de China sin ofrecer la adhesión a la UE. Así, en mayo de 2017, el ministro de Asuntos Exteriores de Alemania,  propuso la creación de un "mercado común en los Balcanes". En julio, la idea fue discutida en un foro internacional celebrado en Trieste, en el que participaron los representantes de seis países de la UE y de los Estados balcánicos que aspiran a entrar en el club europeo. A su vez, Berlín prometió invertir en las economías de los países de la antigua Yugoslavia y, al mismo tiempo, instó a que estos cooperaran más entre sí.

 

Para Alemania, uno de los incentivos para invertir en la región es el aumento de la actividad comercial de Pekín, que apuntó a la zona de cara a la realización de su proyecto "Nueva Ruta de la Seda", iniciado en 2014, donde China invirtió 3.980 millones de dólares en las economías de los 45 países durante los primeros cuatros meses de 2017. China ha adquirido en los países de la antigua Yugoslavia varias empresas clave, entre ellas, la única planta de acero de Serbia. Las inversiones chinas en la economía de los países balcánicos, así como el 'dumping' en el precio del acero, son motivo de creciente preocupación en Europa. 

Oct 2017. Santiago Méndez. Gobierno de España, UE, Die Welt...